Después del terremoto de magnitud 7,9 que sacudió Myanmar el 28 de marzo, China respondió con máxima rapidez y envió un equipo de rescate a petición del Gobierno de Myanmar. Por su parte, Bank of China (BOC) siguiendo las instrucciones de las autoridades gubernamentales, completó la misión de brindar asistencia financiera de emergencia fundamental en tan solo dos horas.
En la mañana del 29 de marzo, al recibir la solicitud urgente del Ministerio de Gestión de Emergencias de entregar fondos de divisas en efectivo al equipo chino de rescate, BOC activó inmediatamente su mecanismo de respuesta a emergencias y estableció rápidamente un "canal verde", siguiendo el principio de "asistencia primero, liquidación después". De esta manera, BOC logró adquirir en su totalidad y entregar oportunamente la cantidad de divisas en efectivo requerida al equipo de rescate en el aeropuerto, completando así una auténtica "misión imposible".
El Ministerio de Gestión de Emergencias desplegó un equipo de 82 miembros, equipado con material y suministros de emergencia, para ayudar a las operaciones de rescate en Myanmar. Al mismo tiempo, BOC mantuvo activo el canal verde mientras mejoraba constantemente la accesibilidad de su servicio integral, con el fin de seguir apoyando al equipo y sus operaciones desde el sector financiero durante toda esta misión humanitaria.
A lo largo de su desarrollo histórico, BOC ha mantenido siempre los principios de respuesta rápida, acción profesional y servicio centrado en las personas. Ante desastres naturales, BOC siempre ha defendido su compromiso y seguirá haciendolo con firmeza en el futuro, proporcionando continuamente un respaldo financiero oportuno, compasivo y adecuado tanto para las labores de rescate como para los esfuerzos de reconstrucción posteriores.
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